LAS MALAS PRACTICAS EN COBRANZA 2020

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En el 2020 se presentaron 27,752 quejas contra los despachos de cobranza que utilizan los bancos y otras entidades financieras para tratar de recuperar los créditos que han presentado retrasos o impagos, informó la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

Esta cifra, sin embargo, fue menor en 8.1% si se compara con las 30,182 que hubo en el 2019. En el sector bancario, que en el 2020 registró 16,518 quejas contra sus despachos de cobranza contratados, la reducción en el periodo fue de 25.6%; mientras que en la sociedades de objeto múltiple no reguladas (sofomes N.R.), hubo un incremento anual de 30.8% para quedar en 6,331.

De acuerdo con la dependencia, estas quejas derivaron de un total de 114,887 causas, que corresponden a 16,151 denunciantes de 395 instituciones financieras, principalmente bancos.

Entre las principales causas de queja de los usuarios contra los despachos de cobranza destacan la de que este tipo de empresas realizan la gestión contra personas que no son las deudoras, con 15% del total; seguida de las amenazas, ofensas, intimidaciones al deudor, pero también a familiares, compañeros y conocidos de éste, con 12.1 por ciento. Estas y otras prácticas, están prohibidas desde hace algunos años.

Otras prácticas motivo de queja contra estos despachos de cobranza fueron: gestión de cobranza con maltrato y ofensas; no dirigirse de forma educada y respetuosa, y realizar gestiones de cobro a terceros, entre otras.

Derivado de la llamada “cuesta de enero” y de la situación económica que se padece por la pandemia de Covid-19, este tipo de prácticas pudieran incrementarse, por lo que la Condusef considera importante que el usuario conozca que es lo que este tipo de negocios pueden y no pueden hacer.

“También, en caso de adeudo, es necesario ponerse en contacto con la institución financiera con la que se adquirió la deuda, para conocer las opciones que hay para liquidarla”, destacó la Condusef en un comunicado.

Prácticas prohibidas

Desde hace algunos años, ciertas prácticas en las que incurren los despachos de cobranza están prohibidas.

La Condusef recordó que los despachos de cobranza que contratan las instituciones financieras, no deben, por ejemplo, utilizar nombres o denominaciones que se asemejen a las instituciones públicas, ni hacer uso de números telefónicos que aparezcan en el identificador de llamadas como confidencial, oculto o privado.

Tampoco deben amenazar, ofender o intimidar al deudor, sus familiares, compañeros de trabajo o cualquier otra persona que no tenga relación con la deuda; de igual forma tienen prohibido enviar documentos que aparenten ser escritos judiciales u ostentarse como representantes de algún órgano jurisdiccional o autoridad; y establecer listas negras, cartelones o anuncios que hagan del conocimiento del público la negativa de pago.

En contraparte, lo que sí deben hacer es: dirigirse al deudor de manera respetuosa y educada; comunicarse o presentarse en un horario de 07:00 a 22:00 horas; documentar por escrito con el deudor el acuerdo de pago, negociación o reestructuración; y entregar a la entidad financiera los documentos que contengan los acuerdo referidos.

También aclara que los pagos sólo podrán ser realizados a la institución financiera que otorgó el crédito.

FUENTE: EL ECONOMISTA

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